¿Firmar o no firmar los cuadros?

El estilo es el reflejo de las ideas de un pintor.

 Fernando Botero

¿Porque no firmas tus cuadros? me preguntaban en mi primera exposición individual en el año 2007 “Arteknia.” Una muestra compuesta por 40 obras en diferentes técnicas sin firmar. Intencionalmente, no firme ninguna de las obras por enfrente. Firmé por detrás con la finalidad de no condicionar la forma y el sentido de cada obra. Llamó mucho la atención la ausencia de firma.

Para mí la  idea de un abstracto es que el observador pueda terminar de componer la pieza a partir de su propia experiencia y decidir de que forma colgarlo para mirarlo.  Por ello, en esa ocasión, decidí no firmar enfrente.

Actualmente sigue siendo un tema recurrente en mis talleres. La cuestión de la firma siempre ha sido un tema que tratar.  Hay emoción, nervio, inseguridad y estrés a la hora de plasmar la estampa final de artista.  No hay reglas para firmar. El autor puede hacer lo que quiera con ella: firmar, no firmar, poner las iniciales, el nombre completo, un signo, algo distintivo.

En mi opinión la firma no tiene que ser el punto final de cierre o la marca que determina que el cuadro está terminado. Sin embargo es un elemento que si hay que considerar y tratar de manera similar que el resto de la obra.

Hoy en día,  dependiendo de la serie y la técnica,  decido sí firmo mis cuadros por enfrente o no. Siempre acompañados por la parte posterior con la ficha técnica. En ella incluyo: nombre de la pieza, medidas, técnica, autor y una foto de la obra.

Intento que mi firma sea sutil y que no distraiga la vista del espectador.

Gabriela Sánchez

2017-04-07T16:35:09+00:00